
Villa del Totoral, Córdoba
Estancia La Loma
Una estancia del siglo XVI sobre el viejo Camino Real, con un parque de seis hectáreas y otras veinte que mantienen al pueblo a distancia.
Por estas tierras pasó Jerónimo Luis de Cabrera en 1573, antes de fundar Córdoba. Su hijo Pedro las compró y las convirtió en la Estancia de San Esteban del Totoral, una posta del Camino Real al Alto Perú. La parte que después fue La Loma estuvo en manos de la familia Allende desde 1771 hasta 1946.
Ese año pasó a Roberto Noble, el periodista y político que fundó el diario Clarín. La llevó como establecimiento agropecuario modelo y llevó el teléfono y la luz eléctrica a Villa del Totoral. Murió en 1969 y su hija Guadalupe mantuvo el lugar como él lo había dejado.
Lo que queda de todo eso es una casa donde no hay dos habitaciones iguales. Cada una tiene hogar a leña y baño completo; algunas son en suite, con esas bañeras amplias alrededor de las cuales se construían las casonas. La pileta está sobre un sistema de agua de más de cien años, y las veinte hectáreas que rodean el parque hacen el trabajo silencioso de dejar al pueblo fuera del oído.
En la mesa
El desayuno no tiene horario: café, té, leche, jugo de naranja natural, panes y dulces caseros, ensalada de frutas, huevos revueltos con panceta. La cocina hace comida de campo con una mano más liviana de lo habitual, y el menú se acuerda con la casa antes de llegar.
La casa, punto por punto

Las habitaciones
No hay dos iguales, porque ninguna se hizo con un plano. Cada una tiene su hogar a leña, su baño completo y aire acondicionado. En las que son en suite, la bañera es de esas anchas y hondas alrededor de las cuales se construían las casonas del siglo pasado.

El parque
Seis hectáreas de parque trazado, y otras veinte alrededor que no hacen nada en particular salvo mantener al pueblo a distancia. Lo que se oye desde la casa es lo que esas veinte hectáreas dejan pasar, que casi siempre es poco.

La pileta
Quince metros por ocho, dentro de un sistema de agua cavado hace más de cien años: guardó agua para la estancia mucho antes de que alguien se bañara ahí. Habilitada de octubre a marzo.

El desayuno
No tiene horario. Café, té, leche, jugo de naranja exprimido esa mañana, pan y dulces hechos en la casa, ensalada de frutas y huevos revueltos con panceta. Lo demás se acuerda con la casa antes de llegar.
Qué hay para hacer
- Caminar el parque y Villa del Totoral, un pueblo con cuatrocientos años encima
- El Cajón de Piedra, a minutos, por las cascadas y por tener dónde comer al aire libre
- Golf en Estancia La Paz y Ascochinga Golf Club, a 50 km
- Caballos, desde una salida de una hora hasta clases de polo y taqueo con profesores que lo enseñan en serio
Dónde está
Cerca
Villa del TotoralEn la puerta
El pueblo al borde del cual está la estancia, con cuatrocientos años encima.
Museo Octavio Pinto9 minutos a pie
El museo del pueblo dedicado al pintor cordobés que vivió acá.
Cajón de PiedraA minutos en auto
Cascadas, y dónde comer al aire libre cuando el día acompaña.
Estancia Santa Catalina38 km
Una estancia jesuítica fundada en 1622, y uno de los sitios que la UNESCO inscribió en 2000 como Manzana y Estancias Jesuíticas de Córdoba.
Las distancias son las que declaran la propiedad y su ficha pública. No las medimos nosotros.




